Mi?rcoles, 25 de noviembre de 2015

En la web Soypoeta.com me entrevistan. Aquí el enlace:

http://www.soypoeta.com/noticias/entrevista-con-manuel-guerrero-cabrera-autor-de-las-salinas-del-aliento

Entrevistamos al profesor de lengua y literatura, articulista y poeta Manuel Guerrero Cabrera (Lucena, 1980), con motivo de la presentación de su libro "Las salinas del aliento" (Cuadernos del Laberinto).

-Su nuevo poemario “Las salinas del aliento” (Cuadernos del Laberinto. Madrid, 2015) es un canto a la paternidad. ¿Comenzó a escribirlo al saber la buena nueva?

Cuando supe que iba a ser padre, surgieron algunos poemas (sobre todo, los de la primera parte y algunos de la segunda), pero no tuve noción de formar este poemario hasta poco antes de que naciera y, meses después del nacimiento, revisé el conjunto hasta obtener el poemario actual.

-El haiku que abre el poemario es impactante y un fiel reflejo del corazón, del latir delator. ¿Cree que la rima y la métrica siguen siendo necesarias en la poesía del siglo XXI en donde la libertad es quien manda en la literatura?

Gracias por sus palabras hacia el haiku inicial.
Considero que son muy necesarias, pero comprendo que los cauces actuales por los que deriva la poesía prefieran obviarla. En mi caso, son el verso y el motivo los que me predisponen a utilizar una métrica precisa o a emplear un poema en verso libre; sin embargo, aunque lo llame «libre», el verso ha de tener ritmo y ha de precisar cada palabra.

-¿Cómo ha sido el proceso de escritura de “Las salinas del aliento”, cómo siente que el poemario está cerrado?

Las salinas del aliento estaba formado inicialmente por poemas en la línea de los que forman la primera parte, que trata de los miedos y esperanzas de ser padre, y varios del núcleo central, que tiene variedad temática; sin embargo, tras el nacimiento de mi hija, decidí incluirla, no solamente en nuevos poemas, sino como motivo poético con su nombre. En esto tuve varias dudas… Pero recordé (y releí) algunos poemas de Joan Margarit y de Lara Cantizani que dedican a sus hijas… Y, salvando las distancias de los dos excelentes poetas que he nombrado, estoy satisfecho de que Malena forme parte de Las salinas del aliento.

-Y además el poemario va precedido por el prólogo de Luis Alberto de Cuenca. ¡Qué honor!

Totalmente. Le agradezco enormemente a Luis Alberto las palabras que me dedica y la consideración hacia mis versos. ¿Qué podría decir acerca de que un Premio Nacional de Poesía introduzca mi poemario? Es un sueño cumplido… Alicia Arés, mi editora, lo sabe.

-Es usted uno de los cabecillas de “Saigón”, revista literaria que goza de gran prestigio entre el mundo poético ¿Cómo fue la fundación, hubo muchas dificultades para llevar a buen puerto un proyecto tan hermoso pero que, imaginamos, lleva consigo muchísimo esfuerzo y trabajo?

Yo no estuve en la fundación de Saigón, que fue en la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, en 2003-4, aunque me incorporé tras la salida del número 1. La revista tuvo dificultades en sus inicios, a modo de fanzine, hasta que en 2008, gracias al poeta Manuel Lara Cantizani, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Lucena, pudimos convertirla en el formato y estética que hoy tiene.
Siempre he pretendido que la revista sea cuidadosa con la edición y he querido aunar voces consolidadas de nuestra literatura con otras nuevas. A ello se suman entrevistas a autores muy relevantes: Amalia Bautista, Joan Margarit, Javier Lostalé, Manuel Gahete, etc.

-¿De las nuevas generaciones de poetas, quién llama más su atención?

Lo que he leído de Estefanía Cabello me está gustando, además de que ya ha obtenido algún reconocimiento.
Quizá me engañe por la amistad, pero he podido seguir su trayectoria muy de cerca: Manuel Delgado Gómez es otro joven poeta que va mejorando con los años.


-Dicen que es difícil leer poesía ¿Qué diría a quien opina así?

Hace unos años, mientras analizaba lo literario del tango de Homero Expósito, di con un artículo en el que un bailarín se quejaba de lo «difíciles» que eran sus letras, cuando el tango no tenía otro fin que ser bailado… Sin embargo, hacia el final del mismo afirmaba que, tras haberles prestado atención, movido por lo peculiar de esos versos, comenzó a bailar de manera diferente. Quiero decir que la lectura de poesía, por compleja que parezca, siempre conseguirá que apreciemos todo de una manera distinta.


Comentarios