Ahora en septiembre, cuando hacen su agosto las papelerías, intento evitar en lo posible estos establecimientos. Es tiempo de adquirir lo necesario para la vuelta al cole de niños y adolescentes, por lo que no hay lugar más concurrido ni más proclive a crispar mi paciencia que una papelería. No obstante, hay algunas personas adelantadas que fueron a finales de agosto y allí me las topé.
Continúa aquí:
http://www.cabradigital.es/?act=articulo&c=01&e=23&id=20110906134017

